PRATTVILLE, ALABAMA. – La fe de un niño y su bondad ha atraído la atención de los medios, porqué le dio de comer a un hombre sin hogar y luego oró con él, en el interior del restaurante Waffle House, en Alabama, Estados Unidos.
La historia se ha vuelto viral, porque el niños Josiah Duncan, fue movido a misericordia al igual que su mamá Ava Faulk.
“Vimos un hombre que estaba sucio sosteniendo una bolsa con su bici afuera”, dijo Faulk.
Josiah estaba tan preocupado por la apariencia del hombre que empezó a insistir con preguntas a su madre.
“Él es una persona sin hogar”, explicó la madre del muchacho. “¿Qué significa eso?”, él respondió. “Y yo le dije”, “Bueno, eso significa que no tiene un hogar”. Mamá continuó: “Y al parecer, el hombre sin nombre no tiene amigos ni en que apoyarse, tampoco”.
Faulk le escribió un correo electrónico a WSFA 12 News sobre las acciones de su hijo que incluía muchas preguntas que el niño tenía. “¿Dónde está su casa? ¿Dónde está su familia? ¿Dónde él guarda sus cosas comestibles?”. Pero mamá dijo que una cosa que más preocupaba a su hijo y era: “No tiene ningún alimento”, explicó el pequeño Duncan.
Josiah, sintió el impulso de hacer algo. Él le insistió a su mamá que le comprara al desconocido una buena comida.
“Él entró y se sentó, y nadie realmente lo atendía” explicó Faulk. “Así que Josiah (Josías, significa: el Señor me apoya o Jehová ha sanado, fue rey de Judá), se levantó y le preguntó si necesitaba un menú porque no se puede pedir sin uno”.
El hombre insistió en una hamburguesa barata para empezar, pero estaba seguro de que podía tener lo que quisiera, así que Faulk le dijo que podía pedir una hamburguesa con mucho tocino.
Pero antes de que el hombre tomara el primer bocado, Josiah insistió en hacer algo: “Quería decir la bendición con él”, dijo Duncan.
Josiah lo hizo en público, con la observación de otros 11 clientes y lo hizo tan fuerte hasta donde su vocecita pudo darle.
“Dios, nuestro Padre, Dios, Padre nuestro, te damos gracias, te damos gracias por las muchas bendiciones, por tantas bendiciones, Amén, Amén”.
“El hombre lloró. Yo lloré. Todo el mundo lloró”, admitió Faulk.
El hombre disfrutó su comida y luego siguió su camino. Se fue con el estómago lleno, mientras que Ava Faulk quedó contenta por lo que hizo su hijo pues lo considera un toque de sabiduría divina.
“Nunca se sabe quién es el ángel en la Tierra, y cuando llega la oportunidad nunca debes alejarte de ello”, dijo.
“Miré cómo mi hijo tocó a 11 personas en ese Waffle House esa noche que será para siempre porque fue uno de los más grandes logros como madre que soy”, dijo Faulk.
WSFA.com Montgomery Alabama news.