Alabanzas de los hombres
Después de algunos años dejé de intentar "fabricarlo" en la industria de la música
cristiana, Vineyard Music (entonces conocida como Mercy Music) comenzó a interesarse en mis
canciones. Les di algunas cintas y ellos empezaron a grabarlas. ¡Allí es cuando comenzó el
verdadero desafío de componer con motivos puros! Se dice en la Viña que el éxito es más
peligroso que los fracasos, y yo lo creo.
Tan pronto como eres un poco visible, serás probado. El crisol para la plata, y el horno
para el oro, pero el hombre será probado por la alabanza que recibe. (Proverbios 27.21) Soy
consciente de los frágiles lazos de mi corazón. Puede que haya sido crucificado con Cristo pero
¡mi carne está lista para gobernar cuando quiera que le permita resucitar! Aunque Dios me ha
dotado como compositor, se lo he entregado a él incontables veces para permitirle tener el
control.
Ha habido oportunidades en que le he preguntado al Señor, "¿Tengo realmente que
componer otra canción? ¿No hemos cantado ya lo suficiente mis canciones?" Su respuesta para
mí es que estoy llamado a componer canciones. Es mi trabajo responder a su inspiración para
escribir; es su trabajo determinar lo que sucede con esas canciones; donde y cuando se cantan, y
si se cantan o no.
La humildad fue definida por un predicador como "estar de acuerdo con Dios". Ya sea
que él diga que deberías componer o manejar el sistema de sonido, sé de acuerdo con él. Ya sea
que él diga "esconde esa canción," o "cántala este domingo", tienes que someterte a él. La
sumisión y la obediencia son lo que agradará a Dios.
Por otra parte, no retengas los dones que Dios te ha dado para que los des al cuerpo.
Debido a tu deseo de no exaltarte a tí mismo, es posible que escondas un don precioso que él
intenta dar a su novia. Recuerda, que los dones que él te ha dado no son para ti, ¡son para la
iglesia! ¡Tú sólo eres el paquete de entrega!
Publicar o no publicar
¿Qué deberías hacer con tus canciones terminadas? Algunas de ellas serán para tus
tiempos personales de adoración. Cantar nuestras canciones al Señor debería ser nuestra prioridad
numero uno. Si piensas que alguna canción puede servir para tu célula, intenta cantándola allí.
Observa si las personas la cogen y cantan con facilidad. Observa si la presencia del Señor viene
cuando la cantas. Si todas estas cosas suceden, puedes intentar cantarla en un contexto más
grande, si tienes la oportunidad.
Confía en Dios por el efecto y distribución de tus canciones. Si él quiere usar
ampliamente una canción, entonces las personas te pedirán copias de la canción. Ellos
comenzaran a cantarla en sus iglesias sin ningún impulso de tu parte. Escuché a John Wimber
contar la historia de la distribución rápida como un relámpago, de la canción "Isn't He". Dentro
de una semana o dos de haber escrito la canción en el Sur de California, él viajó a Sudáfrica.
Ellos ya estaban cantando la canción cuando él llegó. La canción aun no había sido grabada: se
expandió por su reputación como una canción excelente. Ciertamente no hay nada malo en enviar
tu canción a una compañía de grabación; solo asegúrate de que confías en Dios y déjalo en sus
manos.
Te animo a dejar que la pasión por Jesús sea la motivación que te guía como compositor.
Si le permites guardar y cuidar tu corazón, no puedes ir mal.


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